
Al fin es viernes, uno de los días más esperados de la semana. Por un lado llegamos destrozados del cansancio acumulado durante la semana y por otro, encantados de la vida de poder disfrutar del descanso del fin de semana. Lo mejor para relajarnos y empezarlo con la mayor tranquilidad del mundo es regalarnos un buen baño de burbujas. Veréis como si os dedicáis unos 30 minutos para vosotros mismos lo agradeceréis con creces los dos maravillosos días que tenéis por delante.
Lo primero que debéis tener en cuenta es que a la hora de preparar un baño relajante, lo principal es dotar al ambiente de un halo que os ayude en la labor. La música será una gran aliada. Podéis colocar la melodía de vuestros cantantes o estilos favoritos en la zona del baño. Si la música es chill out o clásica mejor que mejor porque os ayudará mejor a concentraros y desconectar de los agobios adquiridos durante la semana. Colocar velitas aromáticas en el baño, con cuidado de no colocarlas en lugares problemáticos ayudará a crear un clima idóneo.
El agua también es muy importante.Deberá tener una temperatura ideal de entre 30 y 32 grados. Podéis perfumarla con aceites esenciales de romero o lavanda cuyas propiedades relajantes son sublimes. Aprovechando que el baño es el momento perfecto para cuidar nuestra piel, gracias a que los poros están especialmente abiertos, podéis aprovechar para emplear aceites de hierbas y plantas con propiedades terapéuticas tales como: el aceite de pino, aceite de menta o aceite de eucalipto. Este tipo de aceites los encontraréis en cualquier herbolario.
Una vez tengáis preparado el baño, deberéis emplear los primeros 5 minutos para dejar la mente en blanco y relajarte. Una vez pasado ese tiempo, utilizar un guante de crin para daros un masaje por todo el cuerpo. Aprovechar los últimos minutos para desconectar y olvidaros de los problemas. Una vez hayáis terminado es fundamental que os deis una ducha fría empezando por los pies y terminando en la cabeza. Además de veniros genial para la circulación, por eso de los contrastes de temperatura, la ducha os servirá como masaje estimulante.
Una vez finalizado el baño relajante, envolveros en un albornoz y tumbaos en la cama durante 5 minutos. A continuación, y para terminar este peculiar ritual de relax y belleza, daros un buen masaje con la crema hidratante diaria que soláis usar para recuperar la grasa perdida.
Es fundamental que no olvidéis que los baños relajantes no deben exceder los 15 minutos porque el agua caliente podría resecar la piel. Veréis lo bien que os sienta y lo felices que comenzaréis el bendito fin de semana. Y si lo compartís en paraje ya sería lo más. Feliz San Viernes!!!!!

Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento 3.0 España.
Animo Silvia!!! This is great!!!!
Muchas gracias Fran!!!!A ver con que os sorprendo, jajaja
Ay lo bien q m sentaria un bañito ahora..
Lo bn q m aentaria un bañito de burbujas..