Productos para los peques de Armonia Bio Bebé

¡Hola a tod@s! Una de las cosas que más preocupan ahora que soy mami es el cuidado de la piel de mi peque. Por eso cada vez es más importante para mi contar con cosmética corporal natural. La marca que ahora mismo estoy usando para Nico en este sentido es Armonia Bio, tanto el gel corporal y capilar como la crema hidratante que tienen para niños. Me están gustando mucho y por eso quería hablaros de ellos en el blog porque sé que sois bastantes madres las que me leéis y estoy convencida que os va a interesar mucho este tema. He creado una categoría nueva en el blog sobre maternidad para las que como yo os interese este tema. Allí podreéis encontrar todo lo que vaya publicando sobre el tema ;). Y ahora sí que sí, vamos al tema de hoy jiji.

Si no conocéis la marca os va a gustar mucho porque a parte de contar con ingredientes naturales tiene unos precios de lo más interesantes. Siendo además mamis es algo que parece que no pero ayuda y mucho. Como os decía en la introducción, ya había probado cosas de Armonia Bio pero es la primera vez que usaba algo para el peque. F gracias a la propia marca que me los hizo llegar porque la verdad es que no tenía ni idea de la existencia de estos productos . ¡Han sido todo un descubrimiento para mi!.

Las dos cosas que estoy usando en los baños con Nico son su champú y gel Bio y su crema corporal hidratante. Ambos productos cuentan en su composición con un 98% de ingredientes de origen natural y un porcentaje de lo más interesante cada uno de ellos(12% el champú y 18% la crema) procedentes de la agricultura ecológica. Están libres de parabenos, aceites minerales derivados de la petroquímica, parabenos, fenoxietanol y siliconas y son super respetuosos con la piel de los niños. Os hablo un poquito de cada uno de ellos.

-Champú y gel Bio: Está formulado con caléndula biológica con fitosteroles y betacaroteno que le aporta propiedades antiinflamatorias y suavizantes para la piel de los más peques y mantecas y aceites naturales. Además, cuenta con algo super interesante para no resecarla y es que está libre de jabón en su composición gracias a la base de un lavante natural que “asegura que la limpieza se realice con suavidad, evitando irritaciones y respetando al máximo la delicadeza de la piel”. Para mi esto es algo super importante porque Nico ha heredado la piel seca y super sensible de su madre y le está yendo fenomenal. Nos está encantado. Su precio es de 9,90 euros.

-Crema corporal hidratante: Entre sus ingredientes principales destacan la rosa mosqueta, el karité y el aloe vera bio que son los culpables de aportar una hidratación intensiva a la piel de los niños. Tiene una textura fluida perfecta para aplicar después del baño y nada grasienta. Nos encanta. Además, otra de las cosas a tener en cuenta es que no mancha para nada la ropa. No puedo hablaros del precio oficial de esta crema porque no lo he localizado en la web de la marca pero si lo encontráis en las parafarmacias desde los 8 euros hasta los 12, dependiendo de dónde lo miréis ;).

Mi opinión sobre ambos:

Como os comentaba antes son dos productos que nos están gustando mucho para el cuidado de la piel de Nico porque, además de ser super respetuosas con la misma y mimarla al máximo, tienen un aroma bastante agradable. Tanto con el gel/champú como con la crema hidratante repetiría sin dudarlo porque le van fenomenal. Y tratándose de una piel super sensible como la suya eso es algo imprescindible. Os prometo que son fantásticos ambos. Además, algo que valoro mucho es que con muy poquita cantidad cunden muchísimo y el dispensador del gel es una maravilla. Nos ayuda a no desperdiciar nada de producto.

Os los recomiendo al 100%, me han gustado mucho ;).

¿Habéis probado estos productos para el cuidado de la piel de vuestros peques?, ¿qué tal os funcionan? ¡FELIZ JUEVES!

Reflexiones de una madre en pandemia

Autora: Silvia García Burguillo https://parafashionyo.com

¡Hola chic@s! Hace tiempo que llevo dándole mucho a la cabeza sobre todo lo que ha supuesto para mi ser madre primeriza durante la pandemia. La soledad que todas las que hemos sido mamis recientes sentimos y cómo estoy viviéndolo todo. Llevo unas semanas que no me da la vida para compartir prácticamente nada por aquí con vosotr@s pero esto necesitaba escribirlo. Voy a volver con fuerza a escribir mis posts de siempre pero necesito desahogarme antes. Si hay alguien que se puede sentir identificada conmigo espero que en estas letras le ayuden o al menos nos hagan compartir este momento tan feliz y tan duro al mismo tiempo pensando en positivo.

Hace ya casi 7 meses que soy mamá, mamá en pandemia como nos llaman. Vivo uno de los momentos más bonitos y más duros al mismo tiempo. Jamás pensé que en el momento de quedarme embarazada iba a surgir un virus que nos pusiese patas arriba a tod@s, que nos obligase a perder la libertad que tanto queremos y que nos hiciera despedirnos de tantos seres queridos y amigos durante el camino. Si me llegan a decir hace un año, cuando llevaba justamente cuatro meses de embarazo, que iba a vivirlo prácticamente en soledad no me lo habría creído ni de broma. Es más, probablemente me habría hasta reído. Y mirad ahora, no sólo viví prácticamente la totalidad del mismo de un modo durísimo si no que desde que fui mamá continúo disfrutando del momento más especial y bonito pero en casa y con la única compañía de mi marido. Ni sacado de una película de las malas de los fines de semana….

Cuando me imaginaba estando embarazada y siendo mamá, me veía rodeada de mi familia. Compartiendo con mis padres todo el proceso. Pudiendo compartir con ellos las cosas más simples y cotidianas que me ha robado el coronavirus. Tan sencillas como caminar con mis padres, ir con mis hermanos de tiendas y ver ropita y cositas para mi bebé, que pudieran verme con mi tripón cada semana. Pero no, la realidad ha sido muy distinta. Lo he tenido que vivir todo ello sola, bueno, no sola. Tenía lógicamente la compañía de mi marido y al peque que crecía por momentos pero a mi familia a 50 kms.

Y aunque el embarazo lo he vivido intensamente y lo he disfrutado mucho, ha sido prácticamente en soledad y eso amig@s, es algo muy pero que muy duro. Tiene cosas buenas, que no digo que no. Como por ejemplo, vivirlo todo con mucha serenidad sin la locura de tener a todo el mundo encima a todas horas durante el embarazo, en el hospital y durante las primeras semanas. Pero al mismo tiempo he tenido que aprender a marchas forzadas siendo primeriza, a ser mamá de cero. Si de normal te asaltan miles de dudas sobre si lo estarás haciendo bien o no, imaginad sin tener a tu madre cerca y con el dichoso virus rondando.

Aún así, yo he sido una privilegiada porque no estuve sola durante las ecografías ni las visitas al ginecólogo. Me imagino a tod@s aquell@s que me estéis leyendo que hayas tenido o tendréis que vivirlo solas y se me encoge el corazón. Con lo emocionante que es ver y escuchar a tu bebé y con la de miedos que nos asaltan, que se esté privando de ello a los futuros papás y en cambio si se pueda estar tan pichi con más gente en un restaurante…. De verdad que no lo entiendo.

Si que viví el momento del parto y todo el proceso previo al expulsivo y durante el mismo con mascarilla pero tuve la suerte de tener a mi marido conmigo. Así que dentro de todo el surrealismo que es, tengo que sentirme una afortunada porque ahora hay muchos hospitales que dejan solas a las mamás como si fuesen apestadas. Que injusto y que doloroso al mismo tiempo.

Si me estás leyendo y vas a pasar por ello, te mando un achuchón de los grandes y te mando toda la fuerza del mundo. No estarás sola, tu bebé te dará ese chute de energía y de coraje para tirar del carro como jamás lo hayas sentido. Estoy convencida, porque yo lo sentí durante las interminables semanas del confinamiento estricto en las que sentí miedo, miedo a que pudiese coger el coronavirus y no saber cómo podría afectar a mi hijo, miedo a no saber cuándo iba a dejar de sentir miedo. De ese que te hace dudar de todo, hasta de ti misma. Pero que sepas que eres capaz de cualquier cosa. Ya verás como cuando llegue el momento lo notarás. E incluso cuando ya lo tengas entre tus brazos será la luz que te guiará siempre. Al menos a mi es lo que me está ocurriendo.

Somos mamás en pandemia, fuertes, luchadoras y vamos a luchar con toda la energía para que nuestros bebés crezcan felices y sanos, sin notar en exceso que el dichoso coronavirus no has robado nuestra vida de antes porque estoy segura que volveremos a vivirla.

Ahora me cuesta más ponerme a escribir y a grabar porque mi peque es el que va marcando mi día a día y no tengo más ayuda que la de mi marido. Que no me quejo, porque es un bendito pero aún así es mucho curro. Maravilloso pero agotador. Así que os pido paciencia si véis que no publico con la misma frecuencia de antes pero hay días que no me da, literalmente, la vida.

Una de las cosas que me ha regalado esto de ser mamá en pandemia, además de muchas otras, es a valorar aún más a mi familia. A mis padres por todo el esfuerzo que han hecho siempre por mis hermanos y por mi. Y no os imagináis lo que me acuerdo de mi madre a cada segundo y de todas las madres que dejaron de lado sus propias vidas para centrarse en cuidar de sus hijos como la mía. Que barbaridad de trabajo el encargarse sólo de nosotros y además de todo lo que conlleva una casa durante las 24 horas del día. Y así cada día sin quejarse, sin echarlo jamás en cara ni reprochárnoslo. Como la entiendo ahora y menudo regalo de la vida tengo. No tendré años de vida suficientes para agradecérselo. ¡FELIZ LUNES!